25 ene. 2012

Oportunidades y actitud ante la vida


El optimista ve la oportunidad en toda calamidad, mientras que el pesimista ve la calamidad en toda oportunidad” Winston Churchill.

La actitud ante la vida produce un efecto interesante en nuestra manera de responder. Es cierto que las personas que muestran una actitud abierta, serena, si quieres optimista, suelen estar atentos a lo que pasa y encuentran fórmulas para resolver. Lo importante aquí son los mecanismos que ponen en juego, ¿qué es lo que hacen?

Lo interesante está en lo que hacen realmente,  que sin duda es mucho más amplio que tener buena actitud.

Algunas de las claves para encontrar posibilidades que sirven tanto si estamos buscando empleo, queriendo abrir un nuevo negocio, introducir un nuevo producto en el mercado, resolver asuntos,... siempre que necesites generar opciones.  Proponemos algunas claves:
  1. Investigar el asunto: ver de qué trata el tema, qué aportaciones hay, leer publicaciones profesionales, tirar del hilo tanto como sea posible.
  2. A la vez ir intentando abrir el abanico de posibilidades, no cerrando rápidamente con respuestas incompletas que no me permitan seguir explorando el terreno y, por tanto, las opciones posibles.
  3. Comenzarás a notar cómo emergen ramificaciones de cada punto que te permitirán generar más y más posibilidades, manténlas no corras. Es necesario ir comprobando su validez para luego pasar a valorar las distintas alternativas.
En cada paso que des no olvides cuestionar y comprobar la validez. Mantén esa idea de mente abierta que implica tener muchas preguntas por responder
Buscar posibilidades tiene que ver con creer que es posible y para ello hacen falta evidencias más que optimismo y eso se aprende haciéndolo (investigar, buscar, analizar.....) Implica una manera diferente de organizar mucho más sencilla de lo que crees.

10 ene. 2012

Aferrarse a ideas


Conseguir el "Éxito" tal y cómo para ti tiene sentido es posible. Un problema que encuentro en este proceso es que en ocasiones se trabaja buscando un producto final y se olvida el hecho de tomar dirección para conseguir algo de vital importancia. Esto me hace recordar el tema de Revolver: "El dorado".

Se puede perder el foco de atención del objetivo real: qué beneficios, qué quieres conseguir con ello. La visualización es una herramienta que por si misma no es la única, ni la mejor forma de conseguir lo que tu quieres o necesitas. Una imagen más o menos fija, te hará perder la flexibilizar necesaria para seguir un proceso rico. Es más apropiado ir incorporando y notando cómo evolucionas para seguir conectando con lo que realmente es importante obtener. Merece la pena refrescarla en el camino preguntándote qué es lo que realmente buscas.


Ejemplo: Quiero ganar mucho dinero para darles la mejor educación y mayores posibilidades a mis hijos y disponer de tiempo para dedicárselo a mi familia.

Si recreo esta imagen puede que me vea de una manera determinada viviendo y olvide cumplir el para que hago esto realmente. Puede que me enganche a seguir trabajando duro y no complete el objetivo final. Es posible que haya otros caminos para seguir el beneficio y no los vea por tener un producto fijo y no lo conecte con quien soy y hacia donde voy. Aquí algunas cuestiones importantes pueden tener que ver con la importancia de lo que aporto a mi familia y el tiempo dedicado de calidad para que sea significativo; las maneras de conseguirlo pueden ser ilimitadas.


En este sentido hay trabajos que se realizan con el que algunos llaman Mandala en Coaching ontológico en el que se divide una cartulina en cuatro partes que se van rellenando con imágenes que corresponden a los siguientes apartados:

1. En 2-3 años adelante visualizate: ¿Dónde quiero estar? ¿Quién quiero ser?
2.¿Qué necesito aprender para llegar?
3. Lastres. ¿Qué me limita, me ata, me quita energía?
4. ¿Qué me da energía, me llena?

 Este trabajo completo es precioso pero si nos quedamos con esas imágenes sobre las que hemos trabajados a modo del famoso bestseller: "El secreto" puede que gastemos energía en la imagen recreada y desconectemos de quien verdaderamente queremos ser. Es más útil que incluyamos nuestro desarrollo y vayamos incorporando a cada paso hacia dónde queremos llegar para conseguir ver las oportunidades, atajos, recovecos que tan agradables nos hacen el camino.


Conectar con el para qué, porqué hago esto, qué obtengo y obtendré con lo que busco me permitirá seguir alineado con ello mientras valoro las diferentes posibilidades y oportunidades que me ayuden a obtener mi "Éxito". Comprueba si los avances van alineados con lo que quieres, nota de que te alejan y a que te acercan y valora si es lo que buscas y si no es así vuelve a preguntarte que es lo que necesitas, flexibilízate y que el camino sea tan precioso como el de Ítaca.