13 nov. 2011

Lo llaman Suerte

He seleccionado dos ejemplos recientes de personas que han conseguido crear el tejido de oportunidades apropiado para llegar a la posición que buscaban. Quedándonos sólo con el resultado final de su proceso, podemos catalogarlo de suerte pero si lo vemos de manera completa, en ambos se puede apreciar unas claves que favorecen el éxito.
Si se atiende conscientemente a los pasos necesarios para la búsqueda de empleo y se exprimen el resultado será más rápido y certero. 

Por temas de confidencialidad, omitiré algunos datos y los nombres son ficticios.
  • Caso A: Laura tiene un negocio propio y en un determinado momento se ve obligada a cerrar  y diseñar una nueva ruta para conseguir entrar en el mercado laboral.  Empieza entonces a leer muchísimo sobre temas de interés para ella, a hablar en positivo con sus contactos de su situación buscando el hilo que le marque el camino. Esto le permite recrear imágenes de sí misma cubriendo determinados puestos, en determinados sectores,…y notando que le encaja, que más quiere incluir y que le falta. Revisa la información que le llega, mantiene un adecuado nivel de curiosidad y comprobación de lo que puede permitirle hacer. Acude a seminarios, conferencias y en una de ellas se levanta a charlar con uno de los ponentes, ya que comienza a atar cabos a gran velocidad. Comparte con el ponente (un puesto clave en una empresa con presencia nacional e internacional) unos minutos en los que plantea lo que le encaja de la charla y cómo unirlo con todo lo que está investigando en esa línea. Todo se traduce en unas reuniones que producen un acuerdo a nivel nacional inicialmente y a la espera del resultado del plan piloto para lanzarlo internacionalmente.

  • Caso B: Manuel trabaja en una multinacional como administrativo, con un trabajo muy cómodo que le permite disfrutar de tiempo para sus dos grandes pasiones (estar con su hijo y correr). Se produce una reestructuración en la compañía y en previsión de los cambios que van a producirse, decide aprovecha la situación para barajar nuevas oportunidades laborales. En este periodo inicial comparte su nueva situación e inquietudes en su entorno y va tejiendo una red de contactos que está al día de su búsqueda. Comienza  a sopesar diferentes alternativas, las estudia, las da mil vueltas, unas las desecha otras las mantiene abiertas.  Hasta perfilar un “quiero ser” que traslada al exterior y le da consistencia dedicando una buena parte del tiempo a formarse en ese área. Por sus contactos le llega una oferta interesante en la línea de lo que le apasiona y que le permitirá adicionalmente manejar clientes para su nueva profesión.

¿Por qué es Laura la que propone y consigue este proyecto, cuando en la conferencia había, al menos, otras 100 personas más? ¿Por qué le ofrecen a Manuel, el puesto que le permite compaginar e incrementar su otra profesión? 

Aquí hay algunos puntos en común de ambos ejemplos:
  • Investigar el sector de interés para ir valorando posibilidades:
  1. Qué quieres ser
  2. Qué puedes hacer, qué sabes hacer
  3. Qué hueco tienes en el mercado, detección de necesidades
  • Comunicar en positivo lo que buscas a tu red de contactos para:
  1. Seguir perfilando tu perfil profesional
  2. Llegar a contactos con poder de contratación
  • Recrear una imagen a futuro de "quién quieres ser" donde notar que encaja y que necesitas.

Estos pasos se repiten constantemente en el proceso y son acumulativos de manera que lo enriquecen y modifican a su paso. No son puntos aislados y para sacar el máximo rendimiento a todos, deben compaginarse constantemente y es muy probable que coincidan en el mismo periodo de tiempo.
Investigar, atender a tu entorno, valorar lo que sucede, estar abierto a nuevas posibilidades facilita el camino hacia tu objetivo personal/ profesional.